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Viernes 30/07/2021

Desde el Baluarte

Otro carajal

Si hace unas semanas les decía que el fin del estado de alarma que había establecido en su día el Gobierno de España, ahora, sobre otro tema totalmente distinto

Publicado: 02/06/2021 ·
12:48
· Actualizado: 02/06/2021 · 12:49
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  • La nueva lectura de la factura eléctrica ha suscitado numerosas reclamaciones
Autor

Miguel Ángel Ruiz Anillo

Miguel Ángel Ruiz Anillo es asesor jurídico y colaborador social en diferentes proyectos con una dilatada experiencia

Desde el Baluarte

Desde el Baluarte el autor pasa revista a la actualidad social vista desde su construcción más justa

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Si hace unas semanas les decía que el fin del estado de alarma que había establecido en su día el Gobierno de España, ahora, sobre otro tema totalmente distinto, nos encontramos como ciudadanos con otro auténtico disparate como lo supone la nueva factura eléctrica.

Durante muchos años defendí la postura de los usuarios de este servicio y, ante estos cambios, el aluvión de reclamaciones y la desconfianza en el sector han ido en crecimiento. En muchos casos incluso desde un punto de vista injusto para las empresas dedicadas a este sector que recibían las iras de los usuarios ante cambios normativos que ni siquiera les beneficiaba.

En esta ocasión, se vende a bombo y platillo una reforma eléctrica que nos recomienda trasnochar, pasar nuestros hábitos de consumo cotidianos a la madrugada. ¿Quién coño pone una lavadora a las doce de la noche y la tiende de madrugada? Pues alguien que no lo hace, tendrán asistentes de hogar los señores ministros o los iluminados de los medios de comunicación que nos hacen esas recomendaciones peregrinas.

Miren, ¿saben que hay detrás de esto? Pues es muy fácil. Se trata, una vez más, de una auténtica cortina de humo, un espejismo para que no hablemos y no opinemos sobre los posibles indultos que se puedan ofrecer a los condenados por el intento de golpe de estado que se produjo en Cataluña. Es simplemente eso, un entretenimiento para la opinión pública con el fin de que esta rendición que se pudiera producir no suponga para el Gobierno de Pedro Sánchez, que no de España, un menoscabo en las encuestas.

Este asunto de la factura de la luz tiene un arreglo muy fácil. Si se quiere abaratar el coste eléctrico se podría hacer de una manera muy sencilla: recortando el IVA que se paga en dicha factura, el impuesto más alto de toda Europa. Les pongo un ejemplo claro: en Portugal, se bajó este impuesto del 23% al 6%. Esto abarató considerablemente la factura eléctrica. ¿Por qué Pedro Sánchez no llama a Europa y pide una modificación en este sentido copiando lo que en el país vecino se ha realizado?

Se trata de una medida adoptada por un gobierno socialista, por tanto, no hay ese liberalismo económico al que tanto atacan los progres de este país. Si en Portugal se puede llevar a cabo esa medida, en España por supuesto que sí se puede implantar. Esto conllevaría un abaratamiento considerable de la factura en sus costes fijos que son los prácticamente el ochenta por ciento de lo que pagamos los consumidores.

Por cierto, ¿dónde está el ministro de Consumo de este país ante este varapalo económico para los ciudadanos en un bien tan esencial para ellos? Pues está hablando de bebidas energéticas, algo muy importante en estos momentos. En fin, un ministerio fantasma creado únicamente para contentar a la otra pata que cada vez pinta menos en el Consejo de Ministros.

Los españoles necesitamos un debate serio sobre la factura eléctrica, que disminuya estos costes fijos que son los que encarecen nuestra vida y que, deje al lado demagogias económicas a la hora de echar la culpa de una factura alta a las compañías eléctricas. Tenemos un mercado regulado pero liberalizado conforme a lo que Europa nos pide. Dentro de este marco, quien gobierna en España tiene en su mano abaratar esos costes y debe apostar por un modelo energético claro, algo que aún no se ha hecho porque también encima de la mesa está ese debate falsamente progresista de la sostenibilidad del planeta. Es cierto que debemos contribuir a un mejor medio ambiente pero con los niveles de calidad de vida que tenemos y de consumo es imposible apostar únicamente por las energías renovables.

¿O están dispuestos a no cargar sus iPhone sus señorías de PSOE y Podemos para tener un mundo mejor, más sostenible y más limpio? Es que… Ustedes, señores lectores, seguro que me entienden.

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